Publicaciones: Metrópoli
"...La diversión por principio."
La magnífica terraza que despliega (desde hace ya 10 años) durante los meses de estío es un sueño de verano, nocturno y a la plácida luz que imprimen las velas.
Pegarse por conseguir una mesa es una dura y cruel realidad.
Cuando llega el invierno y se retira el velador, queda el consuelo de su interior, una morada informal con la ley de la diversión por principio.
Bajo los ritmos de rancheras y Maná o los ruidos de los coscorrones, un ejército de mesas altas para probar enchiladas, guacamole, crepes de cajeta y tacos al pastor.
Y muchas, muchas margaritas. En el local de Don Pedro, las mismas viandas pero en un marco más arreglado y alfombrado con antigüedades.
